Escuchar a Ángela —madre de un joven con lupus— contar su experiencia fue recordar que a la mayoría nos cuesta bastante tiempo llegar a un diagnóstico. También pude darme cuenta de que la enfermedad afecta a las personas cercanas y les es difícil sobrellevar el proceso. Participar en Lúpica fue importante, porque me sentía muy encerrada en mí y necesitaba una distracción y sentirme útil. Agradezco a Laura y todo el equipo por hacernos parte de este proyecto. También le agradezco a Ángela por confiar en nosotros y contarnos su experiencia.